El líder, más que un jefe, un compañero en busca de tu equilibrio
En nuestra vida,
todo se encuentra relacionado, toda causa tiene un efecto, lo que hacemos nos
pasa en la vida personal, familiar, educativa, amorosa, profesional y
espiritual, siempre guardan relación y mientras más intentemos aislarlas, estas
guardan mayor relación y terminan por ahogarnos mucho más, esto se debe a que
la vida nos ha enseñado que para sentir menos “dolor”, simplemente debemos de
hacerlo a un lado o hacer como si no estuviera allí y muy pocas veces hemos aprendido
a afrontarlos o las veces que lo hemos intentado han sido de continuos fracasos
y así vivimos con ellos, con nuestros “fantasmas”.
En el ámbito laboral, por más que no lo aceptemos, estos problemas también afectan este espacio, es por ello que por más que podamos manejarlos de la manera que fuese de tal forma que no se sienta (porque lo aprendimos a la fuerza ), vivimos pensando siempre en ellos y, de no tener un apoyo (en el trabajo) para poder crear un equilibrio, terminaremos por utilizar estos problemas como excusas para desmotivaciones, falta de productividad, incomodidad, susceptibilidad, generando un boicot contra nosotros mismos; es allí donde entra a tallar el rol del líder, ayudando a alcanzar un equilibro entre el trabajo y la vida.
En el ámbito laboral, por más que no lo aceptemos, estos problemas también afectan este espacio, es por ello que por más que podamos manejarlos de la manera que fuese de tal forma que no se sienta (porque lo aprendimos a la fuerza ), vivimos pensando siempre en ellos y, de no tener un apoyo (en el trabajo) para poder crear un equilibrio, terminaremos por utilizar estos problemas como excusas para desmotivaciones, falta de productividad, incomodidad, susceptibilidad, generando un boicot contra nosotros mismos; es allí donde entra a tallar el rol del líder, ayudando a alcanzar un equilibro entre el trabajo y la vida.
(…) Sabemos que
es propio del ser humano su afán por dar sentido a lo que hace, vivir en
profundidad sus valores y conectar sus acciones, su “hacer”, con su esencia más
espiritual, su “ser”.Sandahl Phillip, Kimsey-house henry, Kimsey-house Karen.
(2014).
Para ello el
líder tiene el deber de acompañar a sus colaboradores en busca del equilibrio y
conexión de sus acciones con su esencia, para que así pueda desarrollarse no
solo como profesional eficiente, efectivo y eficaz, sino que encuentre desarrollo
en lo más esencial que es la personal, un sueño para muchos.
(…) Ese equilibrio, es cuando
vivimos el cien por cien de la anchura de nuestra vida, en perfecta conexión
interna, conscientes de nuestra relación con el entorno y plenamente presentes,
cuando realmente impactamos desde nuestra propia y auténtica identidad y
dialogamos con los demás desde nuestro ser. Sandahl Phillip, Kimsey-house henry,
Kimsey-house Karen. (2014).
Acompañar a
nuestros colaboradores, como directivos, desde nuestro rol de líder, supone
reconocer esa maravillosa singularidad que es el otro, sus talentos especiales
y descubrir todo su potencial, los valores y creencias que sostienen en sus vidas
y ponernos a su lado para ayudarlos en el despertar al sentido de trascendencia
y de contribución a algo mayor que uno mismo, y que se refleja en cada una de
sus acciones en su vida personal o profesional.
(…) Dicen que no hay nadie más
feliz que el que desconoce. Porque conocer, reconocer, darse cuenta, implica
tomar consciencia de quién eres; pero también de quién no eres y quieres llegar
a ser. Y, a su vez, implica responsabilidad. Responsabilidad sobre el impacto
que tiene en aquellos que forman parte de nuestro entorno y en lo que creamos
en él. Responsabilidad de actuar y de transformar la realidad. Sandahl Phillip,
Kimsey-house henry, Kimsey-house Karen. (2014).
(…) Asumir el llamamiento
de ser tú mismo, decidir cruzar el umbral asumiendo todos los riesgos y
consecuencias y descubrir todos los recursos internos que de forma inconsciente
nosotros mismos nos encargamos de anestesiar, es un acto, a veces radical, del
todo posible. Pero permíteme señalar que, si queremos ayudar a otros a cruzar
ese umbral, primero lo habremos de haber cruzado nosotros mismos. Sandahl
Phillip, Kimsey-house henry, Kimsey-house Karen. (2014).
Todos se interrelaciona
y afecta mutuamente. No hay nada aislado, somos seres interconectados. Nuestras
dificultades y anhelos en una parte de nuestra vida impactan en las demás. Esta
visión holística de la persona es fundamental y sin ninguna duda debe ser
combinada con una visión sistemática, que nos permite así situar a esa persona en
su entorno y ante sus retos.
vivir conectados
con nuestros valores contribuye a dar sentido a los que hacemos nos permite
disponer de un mapa amplio de la realidad y nos ayuda a ser más efectivos a la
hora de tomar mejores decisiones y con un mayor impacto. Si miramos las cosas
desde otra perspectiva, veremos cosas diferentes, esto nos dará información
rica y diversa que nos ayudará a comprender mejor, de una forma más amplia y
profunda, qué es lo que está sucediendo y, a partir de allí actuar de una forma
decisiva e inclusiva con respecto a aquello que de una manera u otra nos viene
afectando.
Las vivencias de
líder, el sentido que tiene sobre la vida y la realidad, hará que pueda
entender a los colaboradores, ser más humano, entender las adversidades de la
vida, ayudará a conocer, valorar y resaltar cada esfuerzo, por más mínimo que
este sea. De esta manera, entendiendo a cada colaborador, aportando a su
crecimiento y equilibro es que un verdadero líder logra el éxito en su equipo y
logra trascender sobre este.
Bibliografía:
Sandahl Phillip,
Kimsey-house henry, Kimsey-house Karen. (2014). Coaching co-activo, Barcelona España: Espasa Libros.

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